|
ABORTO: UN IMPARABLE PROCESO DE TRANSPARENCIA (Artículo publicado en La República de las Mujeres. domingo l8/4/2004)
El martes 13 de abril no se aprobó el Proyecto de Ley
de Defensa de la Salud Reproductiva, pero igualmente fue un día
histórico. No solo porque por primera vez una iniciativa de esta
naturaleza llegó al plenario del Senado, sino porque se desató un
proceso que solo puede desembocar en una solución al grave problema de
salud pública y justicia social que representa el aborto en Uruguay. El
debate en la Cámara alta continúa, hasta agotarlo, el 4 de mayo. Pero
mientras se están buscando consensos político partidarios para que sea
la ciudadanía quien laude el tema, a través de una consulta popular. ISABEL VILLAR
Nunca se había llegado tan lejos a
nivel parlamentario; tampoco nunca se había ampliado tanto el debate
público, y eso es mérito fundamentalmente de la bancada parlamentaria
femenina que no le quitó el ojo al proyecto, y de las organizaciones de
mujeres y sociales, que nucleadas en una coordinación nacional empujaron
en tal sentido. En las dos sesiones destinadas al
tema en la semana que hoy termina, primero se recreó el contrapunto
entre quienes abogan por sancionar la MONICA XAVIER: LOS COSTOS DE LA
INSEGURIDAD La interrupción voluntaria del embarazo está criminalizada, pero su práctica no se desarrolla como fractura social sino inserta la comunidad, lo que significa que hay consenso social de hecho, advierte la legisladora.
De la misma investigación surge
que la mayoría de los abortos son medicalizados (81%), es decir que se
realizan en clínicas clandestinas, con participación de profesionales de
la salud, lo que no habla de prestaciones homogéneas: a mayor precio
mejor calidad de la prestación, y viceversa. El l9% restante corresponde
a los realizados mediante prácticas de sabiduría popular (tes de yuyos,
perejil, agujas de tejer, etc.). Un estudio sobre mortalidad
vinculada con el embarazo , el parto y el puerperio en Uruguay en el
quinquenio l995-1999, muestra que en ese período murieron 17 mujeres
como consecuencia de abortos provocados en condiciones de riesgo, lo que
sobre un total de 62 muertes maternas, es el 27,9%. Pero en el Hospital
Pereira Rossel, al que acuden las mujeres de menores recursos, el
porcentaje se eleva a 47%. A nivel mundial, el promedio de mortalidad
materna es de 13%, en América Latina de 21% y en Sudamérica de 24%. Según la Organización Mundial de la Salud, por cada muerte que se produce a consecuencia de un aborto en condiciones de riesgo, 50 mujeres quedan mutiladas, l00 sufren lesiones graves, l000 cargan con algún tipo de consecuencia negativa.
Si consideramos que el precio
comercial de un aborto en una clínica clandestina es de entre 500 y 600
dólares, veremos que promedialmente los abortos medicalizados mueven una
cifra de 14.701.500 dólares, cantidad que no paga aportes ni impuestos,
que no genera inversión productiva y que no promueve el reequilibro
económico, sino que más bien tiende a profundizar el desequilibrio de
quienes tienen que distorsionar su presupuesto familiar para poder
acceder al procedimiento. Si a este cálculo sumamos el gasto que insume
al Estado y a la salud privada la reversión de los efectos de un aborto
realizado en condiciones de riesgo, la cantidad a considerar es
claramente mayor. Eliminar la práctica el aborto del circuito
clandestino implicará, asimismo , una redistribución por lo menos
parcial de esta suma en emprendimientos más provechosos para la sociedad
toda, y permitirá a las mujeres recuperar ´´El proyecto de ley que hoy
tratamos nos ofrece una disyuntiva histórica: mantener la hipocresía de
pensar que debemos seguir reprimiendo en la faz pública lo que aceptamos
y utilizamos en la privada, o remover de una vez por todas los falsos
esquemas y comenzar a asumir las deudas que tenemos con la sociedad.
Mantener la legislación restrictiva del aborto no es un costo que esté
dispuesta a aceptar como mujer, como médica o como legisladora, por lo
que propongo que comencemos a comprender qué implica tener una visión de
género en el ámbito legislativo, en la construcción de la equidad y la
democracia´´, concluye Xavier. WALTER RIESGO: ABORTO NO,
EDUCACION SEXUAL SI Pese a que dice querer ´´ayudar a
las mujeres´´, no está dispuesto a concederles la oportunidad de poder
eliminar el producto de un embarazo que no desean por múltiples razones
de peso, incluidas las económicas. Porque les reconoce ´´el derecho a no
quedar embarazadas´´, las remite a los métodos anticonceptivos, entre
los que menciona las pastillas, el preservativo, el DIU. ´´y otros
sistemas que como hombres no sabemos´´. Como alternativa propone la
educación sexual, que ´´es un seguro de vida´´, al tiempo que
responsabiliza al Codicen por la mayor incidencia No es la primera vez que cuando se
inicia el debate público sobre el aborto, sus detractores oponen como
alternativa la educación sexual. Tampoco sería la primera vez que ni
bien se logra paralizar cualquier iniciativa de liberalizarlo, junto con
ella se archive la de implementar políticas de educación sexual. Algo
similar pasa con la garantía de acceso a la planificación familiar. Dos
aspectos que sí contempla en primer término el proyecto de Ley de
Defensa de la Salud Reproductiva, pero que parecen pasar inadvertidos
para quienes se oponen a su sanción. RAFAEL MICHELINI: SE SALVARAN
MAS VIDAS Parte de una realidad: ´´No hay
ninguna sociedad en el mundo que haya eliminado la interrupción del
embarazo. No hay dios que pueda cambiar la decisión de una mujer´´en
tal sentido´´. Michelini está convencido de que legalizar su práctica
es la única vía para disminuir la incidencia del aborto. Pone el
ejemplo, muy frecuente, de una adolescente con miedo a revelar a sus
padres que está embarazada. Abortará de cualquier manera antes que sea
visible su secreto. Si accediera a asesoramiento profesional, podría
conjurar los miedos, obtener apoyo y decidir tener el hijo. ´´Me aferro a la vida, a salvar la
mayor cantidad de vidas. El proyecto de Ley de Defensa de la Salud
Reproductiva salvaria más vidas que la ley de l938 vigente´´, asegura
Michelini. QUE DECIDA LA CIUDADANIA Si se presenta una iniciativa en
tal sentido, el encuentrista Alberto Cid ´´ estaría dispuesto a apoyarla
calurosamente, porque sería la forma de laudarlo definitivamente´´. Cid
fundamenta su su apoyo al proyecto en su propia experiencia como médico:
´´Nos tocó asistir a jóvenes y mujeres de todas las edades con un aborto
incompleto que iban al servicio de emergencia del Hospital Pereira
Rossel, donde debíamos completar aquel aborto incompleto llevado
adelante en condiciones realmente lamentables´´. Para el legislador, la
ley actual ´´ha demonizado el aborto´´, pero el objetivo es evitar
exponer a la mujer a ´´un aborto en condiciones inseguras, que la mutile
o la mate´´. Para Marina Arismendi ´´No es
motivo de temblores que se hable de pronunciamiento popular. Siempre
defendimos los plebiscitos´´,. ´´Acá no existe nadie que esté a favor de
la muerte. No estoy a favor del aborto. Ojalá nadie tuviera que pasar
por la experiencia, que es traumática siempre´´, dice la senadora
encuentrista al tiempo que convoca a dejar de susurrar en los corredores
y desnudar el problema. José Korzeniac, senador
encuentrista, rechaza categóricamente cualquier diatriba que le impute
estar contra la vida, y asume que para él la vida humana comienza con
la concepción. Sin embargo, apoya el proyecto de ley por su contenido
social y ético, enmarcado en el Derecho Penal, que en su versión moderna
prioriza ´´que las conductas no deseables se reduzcan o al menos se
produzcan de la mejor manera posible´´ por sobre el castigo. ´´La ley
actual es obsoleta: no generará nada bueno ni para las mujeres ni para
los embriones´´, sentencia Korzeniac, quien también prefiere que el tema
de sea resuelto por una manifestación del cuerpo electoral, camino al
que pone dos condiciones: conocer previamente qué piensan cada uno de
los senadores y senadoras, y que la consulta no esté inserta ´´en los
procesos de elección de los gobernantes de este país´´. Hubo un planteo del Partido Colorado a la bancada de senadores del Frente Amplio/Encuentro Progresista sobre la posibilidad de instrumentar un mecanismo de consulta popular vía enmienda constitucional, que encontró buena disposición en la coalición de izquierda. Las condiciones de esta última serían que concluya el proceso en el Senado con la votación del proyecto de ley, y que la decisión la tomen los órganos políticos ante una propuesta de texto y fechas probables de realización de la compulsa. |
| ||||||||||||||||||||||||||||