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CLADEM-PANAMA

 

Informe de Taller de Capacitación

 

 “Declaración Universal de Derechos Humanos con perspectiva de género”

 

 

 

Fecha:   26 de agosto de 2004.

Lugar :   Hotel Ejecutivo, Salón Colibrí.

             Ciudad de Panamá.

 

Objetivos del Taller

 

  1. Reflexionar sobre la Propuesta de CLADEM para incorporar el enfoque de género a la Declaración Universal de Derechos Humanos.

  2. Difundir el documento como herramienta didáctica para interpretar y trabajar los derechos humanos desde un enfoque  de género.

 

 

Cumpliendo con lo establecido en nuestro plan de trabajo que tienen entre sus objetivos dar seguimiento a los lineamientos de la Oficina Regional CLADEM,  se preparó la realización del taller de capacitación que tuviese como eje fundamental de trabajo la propuesta de declaración universal de derechos humanos con perspectiva de género.

 

Es así que revisando los temas sobre los cuales se fundamenta esta propuesta, el colectivo definió centrar la temática del taller en tres de los cinco temas de la propuesta de declaración, sobre todo para profundizar más el trabajo y de esta manera revisar aspectos que actualmente son de prioridad no sólo en nuestro plan de trabajo como colectivo, sino que forman parte de la agenda fundamental del movimiento de mujeres en nuestro país. Es por ello que los tres temas de trabajo fueron:

 

Derechos Sexuales y Reproductivos

Derecho a la paz y a una vida libre de violencia

Derechos Ambientales.

 

Cada tema fue asignado a personas especialistas en la temática y sobre todo parte del movimiento de mujeres, es así que para el tema de derechos sexuales y reproductivos contamos con la participación de Alibel Pizarro, quien actualmente está trabajando la temática y además recibió el seminario taller de Voceras para la Campaña Hacia la Convención de Derechos Sexuales y Reproductivos.

 

El derecho a la paz y a una vida libre de violencia, fue trabajado por la Profesora Carmen Antony, miembra del Colectivo Cladem-Panamá, también miembra del Consejo Honorario del CLADEM, quien trabaja de manera permanente en el tema de la violencia contra la mujer.

 

Y en cuanto al tema de derechos ambientales, el mismo fue abordado por la Magistra Eyra Harbar, quien posee una maestría en Género y Desarrollo y ha realizado diversos trabajos en el área de medio ambiente.

 

El evento se realizó en un taller de la localidad, y el mismo contó con una asistencia de treinta y cuatro personas incluyendo las miembras del CLADEM. Se trabajó en un horario de 8:30 de la mañana a 2:00 de la tarde, cerrando la actividad con un Bufete de Almuerzo.

 

En cuanto a los resultados del taller podemos señalar que de las treinta y cuatro personas que participaron del mismo,  recibimos respuestas en la evaluación por parte de 22 personas, producto de lo cual podemos establecer que:

 

  • Más de la mitad de los asistentes consideraron que los temas tratados en el taller fueron muy relevantes.

  • Por lo menos 15 personas indicaron que las tres exposiciones fueron de calidad.

  • El trabajo de grupo se consideró muy bueno.

  • Tanto la metodología utilizada como el horario de trabajo fueron considerados como muy adecuados y adecuados por la mayoría de las personas.

  • Para las participantes el material distribuido fue apropiado y en general señalaron que el taller les será de utilidad.

 

En cuanto a sugerencias y comentarios podemos observar el siguiente cuadro. 

 

Sugerencias y Comentarios

Cantidad

Hacer estos tipo de eventos mas a menudo

3

Involucrar al sector público para sensibilizar a hombre y mujeres

 

1

Dar seguimiento a propuestas y productos de resultados

3

Coordinar con el movimiento de mujeres para amplia resultados

 

1

Invitar a mas hombres en este tipo de eventos específicamente cuando se trata de salud sexual y reproductiva, para que el debate sea más  amplio

 

4

Lograr la participación de todos los sectores de la sociedad, para que tenga mejores resultados y diversas opiniones

1

Hacer un grupo de multiplicadoras con las participantes

1

Seguir capacitando y sensibilizando sobre el tema

1

Buena participación de los panelistas

1

Usar una metodología mas práctica para mejor comprensión y intercambio

2

No aportaron ningún comentario, ni sugerencia

4

 

 

Para el equipo de trabajo de CLADEM, la actividad cumplió con su objetivo y consideramos que es de importancia replicar este tipo de actividades utilizando la propuesta de la Declaración Universal con Perspectiva de Género.

 

Adjunto.

 

  1. Lista de participantes.

  2. Programa.

  3. Exposiciones.

  4. Resultados de la evaluación.

 

 

 

  

Lista de Participantes
 

1.             Belisario Espino                         Fiscal Cuarto de Familia

2.             Yamileth Quintero                      Fiscalía Tercera de Familia

3.             Gladys de Paz                           Unión Nacional de Abogadas

4.             Edanela Pérez                           Unión Nacional de Abogadas

5.             Zayonara Cho                            Unión Nacional de Abogadas

6.             Tania Castillo                             Unión Nacional de Abogadas

7.             Aurora Ponce                            Unión Nacional de Abogadas

8.             Dayanara Ruiloba                       Unión Nacional de Abogadas

9.             Walkiria Pitty                             Unión Nacional de Abogadas

10.         Deika Nieto                               Senderos (abogada independiente)

11.         Sandra Leuteau                         FUNDAMUJER (abogada)

12.         Aura Arosemena                        FUNDAMUJER

13.         Maritza Herrera                          CEDEM

14.         Gilma De León                           Red Nacional contra la Violencia

15.         Zulky Vega                                Abogada independiente

16.         Carmen Antony                          CLADEM Panamá. (Expositora)

17.         Rosina Pérez                             CLADEM Panamá.

18.         Gladys Miller                             CLADEM Panamá/CEFA.

19.         Maria Adames                           CLADEM Panamá/Alcaldía de Panamá.

20.         Nelly Cumbrera                          CLADEM Panamá.

21.         Mónica Benson                          CEALP (CLADEM-PANAMA)

22.         Lidia de Isaacs                          Directora/ Instituto de la Mujer.

23.         Idalia Loré                                 Instituto de la Mujer.

24.         Dayanara Salazar                      Directora DDHH de la Mujer/ Defensoría del Pueblo

25.         Alcides Brenes                          Defensoría del Pueblo

26.         Sol Gomez                                Defensoría del Pueblo

27.         Aleyda Terán                             CODIM

28.         Ema de Martinez                       CODIM

29.         Alybel Pizarro                            Foro Mujer y Desarrollo (Expositora)

30.         Urania Ungo                              Foro Mujer y Desarrollo

31.         Amalia Aguilar                           Foro Mujer y Desarrollo

32.         Odalys Macias                          Asistente (Rosina Pérez)

33.         Irene Palma                               Asistente (CLADEM-Panamá)

34.         Eyra Harbar                               Expositora

 

 

 


 

 

Taller de Capacitación:

Declaración Universal de Derechos Humanos con perspectiva de género.

 

P r o g r a m a

 

8:30 a 9:00  Recepción e inscripción de participantes.

 

9:00 a 9:10  Palabras de Bienvenida.

                     Gladys Miller. CLADEM-Panamá.

 

9:10 a 9:30  Aspectos Introductorios del Taller.

                    Rosina Pérez. CLADEM-Panamá.

 

9:30 a 10:00 Derecho a la paz y a una vida libre de

                     violencia. Carmen Antony. CLADEM-Panamá.

 

10:00 a 10:20  Café.

 

10:20 a 10:50 Derechos Sexuales y Derechos

                        Reproductivos. Alibel Pizarro.

 

10:50 a 11:20  Derechos Ambientales. Eyra Harbar.

 

11:20 a  12:45   Trabajo de Grupos.

 

12:45 a 1:15     Plenaria.

 

1:15                   Almuerzo y Cierre.

 

 

 

 

Objetivos del Taller:

 

  1. Reflexionar sobre la Propuesta de CLADEM para incorporar el enfoque de género a la Declaración Universal de Derechos Humanos.

  2. Difundir el documento como herramienta didáctica para interpretar y trabajar los derechos humanos desde un enfoque de género.

 

 

 Panamá, 26 de Agosto de 2004.

 

 

 


 

 

PONENCIAS PRESENTADAS

 

 

 

POR EL DERECHO A LA PAZ Y UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIA.

 

 

Elaborado por CARMEN ANTONY

 

 

Dice el artículo 7 de nuestra propuesta de Declaración de los Derechos Humanos desde una perspectiva de género:

 

Todas las personas tienen el derecho a una vida libre de violencia y a disfrutar de la paz, tanto en la esfera pública como en la  privada. Todas las formas de violencia contra las mujeres constituyen una violación a sus derechos humanos.

 

Esto nos lleva a analizar el significado de la palabra paz. La cultura de la paz es un tema de derechos humanos y es lo opuesto a la violencia, y no puede ser enfocado sin considerar su importancia para el pleno desarrollo de las mujeres, que somos la mitad de la humanidad.

 

La paz es un derecho humano por excelencia, sin ella no podemos hablar de derechos humanos, pero también está implícito el concepto de democracia. Sin estos dos elementos no puede hablarse de derechos humanos.

 

Consideraremos como ejes trasversales para el análisis del tema, la paz,  la violencia, los derechos humanos, la seguridad ciudadana y  humana y el desarrollo humano.

 

La paz tiene diversas acepciones:

 

a)       Es la ausencia de guerras, violencia y hostilidades a nivel nacional e internacional,

b)       Es una convivencia dentro de la cual los diferentes y posibles conflictos se puedan resolver  por la vía pacífica,

c)       Significa el disfrute de las condiciones de justicia social y económica que permite la igualdad real entre hombres y mujeres, y

d)       Es un estado de paz interna, antesala de la paz externa.

 

Al respecto Domínguez puntualizaba” la paz es una cualidad de la vida personal y colectiva que nace de la relación de seguridad que produce el reconocimiento personal y social de la identidad de cada persona (hombres y mujeres), de su derecho a ser soberano sobre su vida y  a participar de la soberanía del pueblo, de la libertad de ser y crecer en múltiples dimensiones de su vida, irremplazable, original u trascendente”. (Domínguez, 1990. pág. 6O)

 

Ahora bien si los derechos humanos, en este caso el de la paz, derivan de la dignidad inherente a la persona, esta dignidad debe descansar en la condición de hombre o mujer, del propósito de cada uno de obtener autonomía en la realización de su personalidad, y de su vida personal y social.

 

En consecuencia la paz no es solamente la ausencia de conflictos, es un estado de bienestar y convivencia pacífica en  que se deben respetar de igual forma los derechos, tanto de los ciudadanos como de las ciudadanas. En el caso de nosotras, las mujeres se precisa concretar nuestra seguridad, la igualdad real, la equidad en el empleo, las remuneraciones, el acceso a los servicios básicos de salud de educación, la debida protección de las leyes, entre muchos otros derechos. No se puede hablar de convivencia pacífica si hay problemas económicos, si hay injusticia social, si no hay sensibilidad frente a los problemas ambientales. La democracia no puede funcionar así, pues precisamente este tipo de carencias es el que provoca los conflictos tanto públicos como privados.

 

Es la ausencia de paz en el mundo, en el país, en la calle, en el ámbito familiar lo que constituye  un obstáculo notable en nuestro desarrollo. Nosotras aspiramos a vivir en paz en las fábricas, en la calle, en las industrias, en las escuelas y universidades, en el campo y en la ciudad, dentro y fuera de nuestras casas. Este entorno de paz nos permitirá participar plenamente en la comunidad y a adoptar decisiones sobre nuestra vida económica, social y cultural en la sociedad donde estamos inmersas  y sobre todo en nuestras vidas.

 

Por el contrario la violencia se manifiesta  coartando el desarrollo de la economía y por el escaso avance en la solución de los problemas y necesidades de la población. Esta violencia  que golpea a nuestros países, es el principal escollo ya que impide una mejor calidad de vida, rompe la solidaridad social ,no garantiza el respeto por la vida, la libertad e igualdad de los ciudadanos-as y lo que es mas grave aún, es que constituye una violencia estructural que es la causante de muchas muertes anunciadas provocadas por la desnutrición, la pobreza, los partos prematuros, los abortos clandestinos e inseguros, la falta de atención médica, por nombrar sólo algunas de las situaciones que nos golpean particularmente.

 

Ahora bien, ¿por qué las mujeres hemos tenido la necesidad de elaborar esta propuesta de derechos humanos desde una perspectiva de género?.Pues precisamente porque nuestras vidas están inmersas  no en una cultura de la paz sino en situaciones de violencia particulares a nuestra condición, que no han recibido la atención debida a estas situaciones.

 

En América Latina, existe una cultura de violencia que se caracteriza por:

 

a)       Una cultura política sin capacidad de negociación de carácter vertical,

 

b)       Un autoritarismo exacerbado  fundado  en  los valores impuestos por el Ejército, la Iglesia, el hogar, la escuela.

  

c)       Existencia de grandes desigualdades raciales, religiosas, éticas y sexuales.

 

d)       Gran corrupción de las instituciones públicas y privadas que debilitan la imagen del Estado y provocan alejamiento, irrespeto y violencia por parte de los ciudadanos.

 

e)       En la negación a la tolerancia.

 

f)         Su naturaleza masculina ya que son los hombres quienes ejercen la violencia en todos los ámbitos, siendo sus víctimas mayoritariamente las mujeres y los niños-as.

 

¿Cuáles son estas situaciones de violencia de género que nos  han hecho plantear esta perspectiva?

 

Definamos primero lo que se entiende por violencia de género.

 

En un concepto restringido podemos definirla como cualquier acto de fuerza o coerción que afecta a la integridad física o psicológica, o la libertad de las mujeres.

 

Esta concepción está acorde con la Convención para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer, (Convención de Belem do Pará) que define la violencia contra la mujer como:

 

“Cualquier acto de violencia basado en el género que resulte o tenga como resultado causar un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a las mujeres, incluyendo amenazas de actos de coerción, privación arbitraria de la libertad, bien ocurra en la vida pública o en la vida privada

 

Pero ampliando mas el concepto debemos agregar que dentro  de las caras que adopta., existen además fases de explotación, de discriminación, de existencia de .estructuras económicas y sociales desiguales,  de creación de atmósferas de terror, amenazas y represalias de todo orden así como otras formas religiosas ,culturales y políticas ejercidas  en las relaciones jerárquicas y patriarcales, a través de la familia y la sociedad, que también forman parte de la violencia de género por sus particulares situaciones.

 

En este orden de ideas  la violencia contra la mujer  puede tomar diferentes formas:

 

a)       violencia en el ámbito privado (traducida en malos tratos, sean físicos psicológicos, sexuales o económicos),

 

b)       en el ámbito público (violaciones, lesiones, muertes)

 

c)       en el ámbito del Estado (discriminación en la educación, en el trabajo, en la previsión social, negación a sus derechos sexuales y reproductivos, agresiones al medio ambiente, discriminación por etnia).

 

d)       Violencia relacionada con la explotación sexual comercial (prostitución, pornografía, tráfico de personas)

 

A este último respecto debemos recordar la recomendación no 19 de la Cedaw de 1992, que afirma que” la violencia contra la mujer constituye una violación de sus derechos humanos”. Esta afirmación es el punto de partida para cambiar el paradigma de los derechos humanos que habían sido considerados solamente cuando las violaciones a ellos eran cometidos por los agentes públicos, limitándolas a la esfera pública, sin considerar la privada, no obstante que la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer habla de eliminar la discriminación tanto en la esfera pública como en la privada, promoviendo en la conciencia y en la práctica que las mujeres éramos también sujeto de derechos.

 

En último término vivir en una cultura de la violencia significar impedir nuestro desarrollo ya que:

 

a)      afecta a la integridad física y psicológica y a nuestra dignidad como seres humanos;

b)       nos impide participar en la vida social y económica de nuestro país;

c)       nos coarta el desarrollo de nuestras capacidades;

d)       nos aleja de los beneficios del desarrollo;

e)      nos limita ejercer nuestros derechos a las libertades religiosas, políticas, de tránsito ,de expresión, y

f)        reproduce la subordinación y limita el acceso a los recursos materiales y bienes culturales.

 

No debemos olvidar en relación con lo anteriormente expuesto que si bien es cierto que las mujeres contribuimos de manera muy significativa al desarrollo de los países, sin embargo trabajamos mas, ganamos menos remuneraciones, laboramos en peores condiciones de trabajo  y obtenemos menos posibilidades de capacitación.

 

No debemos extrañarnos, aunque no aceptarlo por supuesto, en la identificación del concepto que el hombre tiene del rol productivo la mujer tiene el rol eminentemente reproductivo, ignorando el doble rol que debemos asumir, esto  es reproductivo  y productivo, puesto que contribuimos a la producción doméstica y a todo lo que proviene de la división sexual de trabajo, el que no es tomado en cuenta.

 

Escaparía a la intención de este Seminario considerando el tiempo designado, referirnos a todas las situaciones de violencia que experimentamos las mujeres. Vamos a detenernos en el tema de la violencia doméstica como una de las peores formas de violencia ejercida contra las mujeres. ¿Cuántas mujeres, niños, niñas, ancianos, ancianas han sido sus víctimas? Cifras conservadoras nos indican que una de cada cuatro mujeres han sido violentadas alguna vez en sus vidas dentro del ámbito familiar. ¿Quién lleva esos cálculos, si consideramos que sólo una mínima parte se denuncia?

 

Los grupos feministas estiman que sólo  denuncia menos del 15 % de las maltratadas

En lo que respecta a Panamá sólo en el año 2002 se denunciaron 1920 casos de violencia intrafamiliar en la Policía Técnica Judicial.. (P:T:J Dirección de Estadísticas 2002).

Pero no solamente en nuestro contexto, se producen estas situaciones violentas. En Europa, en los 15 países que hasta hace poco constituían la Unión Europea, entre el 25 y el 50% de las mujeres eran víctimas de estas sevicias. Esto significa 600 mujeres asesinadas por año, es decir 2 mujeres cada día debido a la brutalidad sexista en el ámbito familiar (Le Monde Diplomatique 2004).

 

¿Qué consecuencias ha acarreado esta cultura de la violencia que no acepta la tolerancia, la opinión diversa, y que sólo conoce la respuesta violenta a sus conflictos en lugar de buscar la resolución pacífica de sus conflictos?

 

Sabemos que la violencia ejercida dentro de la familia es la forma de violencia mas extendida en nuestras sociedades y que sus consecuencias sociales, económicas y psíquicas no son inocuas en absoluto. También sabemos que no hay fronteras de edad, ni de  clase social, que es una forma extrema de abuso de poder mediante la utilización del sexo, basada en la fuerza física y el terror. Tampoco es el producto de un impulso biológico irresponsable, pues sus raíces están en la estructura patriarcal.

 

Amorós nos dice al respecto que  la violencia de género es un mecanismo social clave para perpetuar la subordinación de las mujeres, debido a que el poder se considera  como patrimonio genérico de los varones , en consecuencia la hegemonía masculina se basa en el control social de lo femenino (Amorós, 1990).

 

El fenómeno de la violencia intra familiar contra las mujeres no puede desvincularse del contexto social pues es éste el que refuerza y reproduce las concepciones sexuales y un orden social discriminatorio basado en la producción y reproducción históricas del sistema de género (Rico, 1996).

 

Si vivimos en un sistema estructurado a partir de las relaciones de poder, es claro que el rol asignado para ellas  es  en base a valores como la resignación, la sumisión y dependencia de la autoridad del hombre, y yo agregaría, del silencio obligado a que muchas mujeres se someten para preservar su círculo familiar. Por ello es importante insistir en que la violencia de género, y muy especialmente la de carácter intrafamiliar, debe seguir siendo objeto de denuncias, estudios e investigaciones para poder erradicarla definitivamente. Esto explica el porqué del énfasis en la Declaración de los Derechos Humanos desde una perspectiva de género que propiciamos.

 

La OPS ha señalado algunas consecuencias a nivel individual que sufren las mujeres maltratadas,:

 

a)      Daños físicos (fracturas, quemaduras, cortaduras, hematomas, invalidez parcial permanente, violaciones sexuales, enfermedades de transmisión sexual incluyendo el Sida, abortos, partos prematuros, embarazos no deseados, caer en el consumo desmedido de alcohol o drogas.

b)       Daños psicológicos entre los que mencionamos depresión, ansiedad, abuso de sustancias tóxicas, frigidez, baja autoestima, escaso rendimiento, angustia, labilidad emocional.

 

Sumado a todo esto  agregamos dos situaciones de frecuente ocurrencia: los homicidios cometidos contra ellas y los suicidios a que estas mujeres son llevadas. (OPS 1993).

 

No obstante también sufren sus efectos los otros miembros de la familia y muy especialmente los hijos-as. Cuando no sufren también la violencia por parte de sus padres o de ellas mismas, van a reproducir estas conductas  violentas a su vez en su vida de adultos-as, reproduciendo lo que se llama la espiral de la violencia.

 

La violencia doméstica influye también en la baja participación de las mujeres en la toma de decisiones, tanto en la vida pública como en la privada, a vía de ejemplo señalamos la escasa o nula participación laboral, política, económica y social, cercenando sus derechos como ciudadanas.

 

Esta violencia constituye  es el flagelo mundial mejor constituido ya que existe en todos los países, en todos los continentes, en todos los grupos sociales, económicos, religiosos y culturales.

 

Pero además tenemos el tema de la seguridad que todas las mujeres merecemos dados a que somos las víctimas principales de las agresiones.

 

Permanecer en las casas es aun mas peligroso que andar   en la vía publica, esta última situación de alguna manera  debería contar con la  protección de las autoridades. En el ámbito doméstico permanecer en casa aumenta los riesgos, por lo que el tema de la seguridad ciudadana debiera implicar también la seguridad de las mujeres que permanecen en sus hogares, lo que no ha sido considerado en las políticas públicas. Esto se demuestra en la mayoría de las ocasiones en que las mujeres se atreven a denunciar las agresiones de que son objeto. Los agentes del sistema  no prestan la debida atención a éstas, y si lo hacen descuidan la debida protección, que es en la mayoría de las ocasiones insuficiente, sin contar con que las hacen pasar situaciones de una nueva victimización.

 

Por otra parte el ciclo de reedición de la violencia tiene consecuencias que van mas allá de los traumas físicos y sicológicos sufridos por sus víctimas, sino que son ellas precisamente quienes reproducen posteriormente estos patrones y normas violentas en las generaciones que vienen, y esto indiscutiblemente  proviene del genero masculino ya que las mujeres son las principales victimas de estas agresiones.

 

No podemos dejar de mencionar los abusos sexuales respecto de los cuales somos sus víctimas mayoritarias.

 

Por más cifra negra que esos delitos presentan, encontramos cifras oficiales que permiten suponer cual sería su impacto real si estas conductas fueran denunciadas y sancionadas; en el año 2002 se registraron 914 casos de abuso sexual desglosados de la siguiente manera:

 

violación e intento de violación 647 casos,

210  por actos libidinosos,

61 incestos, y

41 casos de corrupción.

 

Llama la atención que estos actos de violencia contra la mujer fueron cometidos por personas cercanas al ámbito familiar o al entorno social, lo que demuestra la situación de inseguridad privada de las mujeres víctimas de estos delitos.

 

No podemos dejar de mencionar los abusos sexuales contra las mujeres, los que constituyen una alta cifra negra. Anotamos algunas cifras oficiales que hemos podido conseguir: en el año 2002 se registraron 914 denuncias de abuso sexual, en los cuales la violación e intento de violación ascendió  a 647 casos. Llama la atención que la mayoría de los victimarios pertenecían al entorno familiar o social .Esto comprueba que la inseguridad privada  en que viven  las mujeres y niñas mayoritariamente víctimas de estos delitos.

 

El siguiente artículo de la Declaración nos dice:

 

1.-Las personas migrantes o refugiadas así como todas las personas en situación de vulnerabilidad tienen derecho a medidas especiales de protección frente a la violencia.

 

Mujeres migrantes.

 

Esta especial forma de vulnerabilidad respecto a estas mujeres, cobra interés considerando que en nuestro continente existe una migración no planificada sea con fines  de sobre vivencia sea para escapar de situaciones de violencia por conflictos armados o políticos.

 

Las mujeres migrantes se ven obligadas a abandonar su lugar de origen, y constituyen un grupo que puede ser de desplazadas internas o de desplazadas externas o refugiadas

 

Mujeres migrantes interna

 

Es por todas conocido el desplazamiento de las áreas rurales a las urbanas, que implica a mujeres y jóvenes principalmente, El abandono del Estado en materia de política agraria, la falta de incentivos, el no acceso al crédito, obliga a buscar otros sitios para instalarse anhelando mejorar sus vidas.

 

Las mujeres y niñas que llegan a los centros urbanos, por carecer de educación, se ven oblig