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Comentario general al artículo 3º del pacto internacional de derechos económicos sociales y culturales
   

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Comentario general al artículo 3º del pacto internacional de derechos económicos sociales y culturales

Elaborado por el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer - CLADEM

13 de mayo 2002

Mi nombre es Ana Irma Rivera Lassén y estoy aquí en nombre del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer - CLADEM. Queremos contribuir con el debate sobre el comentario general del Artículo 3º del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales

Comentario general del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer - CLADEM sobre el artículo 3º del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales

Mi organización, el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM) es una articulación de personas y organizaciones no gubernamentales que trabajan para la promoción de la defensa de los derechos de la mujer en 16 países de la región.

Cladem tiene, entre sus prioridades, la defensa y difusión de los derechos humanos de una manera inclusiva, es decir sin invisibilizar a las personas por motivos de sexo, etnia, raza, edad, origen social o económico, credo y otras razones. Creemos que los derechos humanos son universales, indivisibles, interdependientes e interrelacionados y los defendemos desde una perspectiva feminista, interconectando acciones locales, regionales e internacionales.

En vista de este objetivo y considerando las iniciativas presentadas anteriormente en varios países del mundo al celebrar el 50º aniversario de la Declaración Universal, CLADEM impulsó una campaña para incorporar la perspectiva de género en el discurso de los derechos humanos.

La Campaña fue presentada en las Naciones Unidas por CLADEM y otras organizaciones de mujeres de la región durante la 53ª Sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en diciembre de 1998, con motivo del 50º aniversario de la Declaración. El 10 de diciembre de 1998 se presentaron más de 65,000 firmas que apoyaban la Campaña.

Con esta iniciativa el CLADEM, entre otros resultados, llamó la atención sobre el androcentrismo de los derechos humanos en amplios sectores de nuestra sociedad. Además, llamó la atención sobre la necesidad de revisar textos, tratados y otros instrumentos, desde una perspectiva de género.

Asimismo, CLADEM utiliza la perspectiva étnica y racial con un especial énfasis en los derechos económicos, sociales y culturales; la ciudadanía plena; los derechos sexuales y los derechos reproductivos, y; el derecho a una vida libre de violencia.

Este encuentro del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales representa una excelente oportunidad para los Estados en el sentido de evaluar la implementación del Artículo 3º del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Ese artículo señala:

Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a asegurar a los hombres y a las mujeres igual título a gozar de todos los derechos económicos, sociales y culturales enunciados en el presente Pacto


Para lograr esta meta los Estados deberían buscar representación por género y representación de las mujeres en indicadores de derechos económicos y sociales. La Declaración Universal de Derechos Humanos tiene dos clases de derechos: los derechos civiles y políticos y los derechos económicos sociales y culturales; sin embargo los Estados enfatizan el reconocimiento de los primeros debido a que resulta más económico lograrlos y requieren menos interferencia del Gobierno.

La satisfacción de las necesidades básicas de las personas tales como, la salud, alimentación, educación y vivienda son también derechos y deben, por lo tanto, ser defendidos para garantizar la dignidad y el desarrollo de las personas.

Las mujeres son las más pobres dentro de la población pobre, este hecho se repite en todos los estudios y documentos que hallamos. Para hacer otra contribución dentro de esta reunión, CLADEM quiere llamar la atención a la relación entre el artículo 3º y el numeral 2 del artículo 2º del Pacto, éste último señala:

2. Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a garantizar el ejercicio de los derechos que en él se enuncian, sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social.
Estamos interesadas en todos los temas relacionados con los aspectos jurídicos, políticos, sociales, económicos y culturales de nuestros Estados, con el fin de lograr la paz y el respeto de los derechos humanos de un modo holístico y universal. Desde esta aproximación se pueden ver las posibilidades reales de las mujeres para acceder a la ciudadanía y disfrutar de una vida libre de discriminación.

Los Gobiernos de nuestra Región deciden sus políticas macroeconómicas sin tomar en cuenta el efecto que causarán en la población femenina, en sus necesidades, derechos y condiciones de vida. Tampoco se facilita a las mujeres el acceso a diseños económicos o de políticas. No existen mecanismos de responsabilidad adecuados en los tratados de comercio internacional que afectan la ciudadanía de las mujeres. La privatización y la liberación del comercio ha producido nuevas formas de pobreza y el trabajo esta creciendo de un modo precario e informal. Las más afectadas en este proceso han sido las mujeres. Como ejemplos podemos nombrar la idea de reducir los derechos de maternidad o la tendencia en algunos países de aumentar la edad de jubilación.
Los Estados podrían realizar concesiones para la visibilización del trabajo doméstico, el trabajo de asistencia social, la crianza de las/os niñas/os y la educación, dentro del presupuesto público. Sólo de esta manera serán reconocidos los esfuerzos de las mujeres por una mejor calidad de vida para las personas, familias y comunidades a las que pertenecen.
Observamos:
La reducción de los presupuestos de los Estados para los servicios sociales afecta primero a las mujeres de los sectores empobrecidos. Eso además afecta sus posibilidades de disfrute de sus derechos humanos tales como salud, vivienda, seguridad social y educación. Sólo el 20% de la población con mayor riqueza es beneficiaria del 33% de los gastos públicos en educación. Por otro lado el 20% de la población en situación de pobreza recibe sólo el 13% del beneficio público. La población iletrada se encuentra dentro de ese porcentaje y las mujeres representan los dos tercios de esa población .
En nuestra región los hombres reciben en salarios entre 60% y 70% más que lo recibido por las mujeres. Esta brecha de género debe ser conectada con la brecha étnico-racial; si hablamos de mujeres indígenas o afro-descendientes entonces la comparación del salario cae a 47%.
Retos:
Queremos seguir avanzando. Por tal motivo, es necesario utilizar una metodología que nos permita hacer intersecciones con la perspectiva de género. Esto, con el objeto de apreciar mejor como la xenofobia, el racismo, la discriminación racial y otras formas de intolerancia a la diversidad, afecta a los derechos de las mujeres.
La Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (CERD), así como otras convenciones deben ser vistas en relación unas con otras. Pensamos que debemos poner especial atención a la elaboración de estrategias políticas y programas para mujeres que pueden sufrir múltiples formas de discriminación.

El enfoque del tema de las intersecciones podría tornarse a una metodología de análisis representativo de todo el Pacto.

Martin Hopenhayn, declara en un estudio realizado para LA Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) "Los pueblos indígenas, afro latinos y afro caribeños de la región después de haber padecido siglos de exclusión y dominación, muestran ahora, a inicios del nuevo milenio, los peores indicadores económicos y sociales y son, claramente, la población más pobre de América Latina y el Caribe. Las causas de pobreza que afecta a la población indígena incluyen la pérdida de sus tierras ancestrales y el deterioro de sus recursos naturales, fundamentales para su modo de vida. La migración del Campo a la ciudad y la estructura y dinámica de la fuerza de trabajo en el área urbana y rural han exacerbado esta continua pérdida de tierras y han ocasionado el quiebre de las economías basadas en la comunidad. En promedio, los pueblos indígenas, afro latinos y afro caribeños presentan niveles de acceso a la salud, la educación, el empleo, los ingresos, la justicia y la deliberación política, muy inferiores a la población en general y aumenta la brecha si se compara con la población blanca."

Los indicadores sociales de la CEPAL muestran que, en nuestra Región, la mayoría de las personas que vive en las peores condiciones pertenece a la población indígena, afro-descendientes y afro caribeños. Dentro de este grupo las mujeres son las más pobres. La violación d los derechos humanos perpetrados por imposición de la cultura dominante ocurre amparada por la impunidad.
Los debates internacionales sobre derechos humanos han beneficiado el debate general sobre derechos humanos y derechos de las mujeres. Sin embargo, aun no se realiza un análisis desde la perspectiva étnico racial. También queda pendiente una Agenda de trabajo que integre las intersecciones de raza, género y derechos humanos.

 

Consejo Consultivo de CLADEM:
Carmen Antony
Susana Chiarotti

Graciela Dufau*
María Antonia Martínez
Julieta Montaño
Silvia Pimentel
Giulia Tamayo
Roxana Vásquez
Cristina Zurutuza

* In Memorian
 


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