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Informe DESC Uruguay

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Derechos Económicos Sociales y Culturales
 

CLADEM – Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer


INFORME DESC URUGUAY

 

ALGUNAS ACLARACIONES INICIALES E IMPRESCINDIBLES

En este material hemos pretendido básicamente hacer una revisión de trabajos anteriores realizados por distintas investigadoras uruguayas, que desde distintas miradas y en diversos momentos de los últimos 20 años, investigaron en alguna de las direcciones hacia las que las preguntas formuladas orientan.

En la medida que nos fue posible, realizamos algunas entrevistas a informantes calificados para poder acercar una visión más actualizada de la que la producción académica consultada arrojaba.


1. RESPUESTAS INSTITUCIONALES

1.1 Qué hacen los gobiernos respecto de los DESC en general y de los DESC de las mujeres en particular.

Los compromisos del Estado en materia de DESC implican tres tipos de organizaciones de obligaciones: respetar, proteger y realizar estos derechos humanos. Ello les exige como mínimo, a:

- abstenerse de adoptar medidas que obstaculicen o impidan el goce de los DDHH;

- arbitrar medidas que velen por el respeto de los DDHH por parte de terceros y proveer la justiciabilidad de los mismos;

- promover y a hacer efectivo cada derecho facilitando el goce de los mismos a la población, mediante medidas legislativas, políticas públicas, asignación de recursos, etc.1

Una respuesta a tamaña pregunta merecería un cuidadoso análisis de medidas adoptadas por los tres poderes del Estado uruguayo, que escapan a las posibilidades del presente trabajo.

Por ello y recordando el adagio que reza: “Por el fruto conoceréis el árbol” hemos optado por hacer una somera revisión de la Rendición de Cuentas del año 2001, que puede dar pistas sobre el problema planteado.2

Si analizamos el gasto y los ingresos del Estado en la misma podemos ver los siguientes datos:

Ingresos Públicos 2001

Rubro Miles de Pesos %
Renta de empresas

Impuesto a los sueldos

Impuesto al patrimonio

IMABA

Otros sobre la propiedad

Otros Directos

Total Directos

IVA

IMESI

Sobre Comercio Exterior

Otros indirectos

Total Indirectos

Otros Ingresos

5.130.195

4.055.498

1.561.490

1.294.610

582.202

448.312

13.072.307

15.107.090

7.404.338

1.743.946

1.500.182

25.755.556

9.007.320

10,72

8,48

3,26

2,71

1,22

0,94

27,33

31,58

15,48

3,65

3,14

53,84

18,83

Total 47.835.183 100,00

El cuadro muestra el ingreso y su composición, y da la pauta del carácter regresivo de la tributación uruguaya. Los impuestos de mayor peso son aquellos que gravan el consumo (IVA e IMESI son el 47% de los ingresos), al crédito (el IMABA que es el 2,71%) o a los sueldos (el IRP que es 8,5%). Entre los tres grupos suman el 60% de la recaudación, mientras que los impuestos al patrimonio (riqueza) apenas suman 3,26%. Por lo tanto la estructura tributaria aceleró la recesión al gravar el consumo, las ventas y los ingresos de la mayoría de la población (sueldos y jubilaciones).

Si se observa el gasto, vemos que los costos salariales viene en descenso respecto a años anteriores, mientras que los intereses de deuda viene en ascenso, lo que llevará a la devaluación seguramente en este año a cerca del 15%, con el consiguiente empobrecimiento del nivel de vida de la población.

 

Gasto Público 2001

Rubro Miles de Pesos %
Salarios

Aportes

Beneficios Sociales

Total costo laboral

Serv. No personales

Suministros

Subsidios

Transf. a la Seg. Social

Intereses de deuda

Total funcionamiento

Inversiones

14.935.256

2.651.513

601.636

18.188.405

6.506.326

1.631.329

7.143.057

14.954.113

7.199.653

37.434.478

5.154.147

24,57

4,36

0,99

29,93

10,71

2,68

11,75

24,60

11,85

61,59

8,48

Total 60.777.030 100,00

 

El análisis de la composición del gasto por inciso aporta datos esclarecedores:

Gasto 2001 por incisos

  Funcionamiento Inversiones Total %
Poder Legislativo

Presidencia

Defensa

interior

Economía

Relaciones Exteriores

Ganadería

Industria

Turismo

Transporte

Educación

Salud Pública

Trabajo

Vivienda

Deporte

Subtotal Pod. Ejec.

Poder Judicial

Tribunal de Cuentas

Corte Electoral

Tribunal Contencioso

ANEP

Universidad

INAME

Subtotal org del 220

Subsidios y subenciones

Transf. a la Seg. Social

Diversos Créditos

Intereses de la deuda

Subtotal financieros

939.591

337.709

3.917.367

3.634.449

1.236.746

697.157

592.642

147.843

101.848

232.045

741.846

3.564.351

387.092

71.719

152.952

15.815.766

889.317

98.779

240.481

29.231

6.354.654

1.652.976

1.101.726

10.367.164

1.173.388

14.954.113

5.439.786

7.199.653

28.766.940

17.461

266.973

457.665

157.161

18.711

104.281

289.286

6.136

8.143

1.765.043

98.621

90.707

2.018

1.184.594

11.549

4.460.888

18.872

921

6.957

741

358.757

162.000

19.393

567.641

 

 

108.168

 

108.168

957.052

604.682

4.375.032

3.791.610

1.255.457

801.438

881.928

153.979

109.991

1.997.088

840.467

3.655.058

389.110

1.256.313

164.501

20.276.654

908.189

99.700

247.438

29.972

6.713.411

1.814.976

1.121.119

10.934.805

1.173.388

14.954.113

5.547.954

7.199.653

28.875.108

1,57

0,99

7,17

6,21

2,06

1,31

1,44

0,25

0,18

3,27

1,38

5,99

0,64

2,06

0,27

33,22

1,49

0,16

0,41

0,05

11,00

2,97

1,84

17,91

1,92

24,50

9,09

 

47,30

Total 55.889.461 5.154.158 61.043.619 100,00

En el cuadro se muestra un alto peso de sectores de alto contenido burocrático como Economía y Finanzas, Relaciones Exteriores o la Presidencia de la República y un menor peso relativo de incisos de fuerte contenido social como Salud Pública o el Instituto del Menor, en un momento en que la crisis económica ha obligado a una mayor atención en hospitales y en un país donde la pobreza es esencialmente infantil.

Por ejemplo si se compara el gasto en seguridad (incisos de Interior y Defensa) con el gasto en educación (incisos ANEP y Universidad) y resulta que a ellos se destina un gasto prácticamente igual.

Si consideramos el Derecho al Trabajo como uno de los Derechos Humanos por antonomasia las medidas dirigidas a la reactivación productiva deben ser foco de análisis al debatir sobre los gastos del Estado en su relación con los DESC. La Rendición proyectada no tiene medidas que aportan a la reactivación y sí muchas que aportan a una mayor recesión, tales como la reducción de inversión pública del 19% ya en el 2002 y de 28% en el 2003 y 2004. Ella implica rebaja de salarios (por la vía de la no modificación) lo que significará una reducción de salario real y por ende de poder de compra de aproximadamente 15% de la población, reducirá la demanda interna y colaborará con el aumento de la recesión y la desocupación.

Las reformas del Estado planteadas se ensañan particularmente con el Ministerio de Salud Pública, principal responsable estatal de velar por el derecho a la salud de la población. Se continúa en la línea de concebir la reforma del estado exclusivamente como un problema de disminución del personal estatal cuando es notorio que los servicios destinados a las políticas sociales debieran ser redimensionados en las actuales circunstancias de emergencia social que vive el país.

Con respecto a los DD HH de las mujeres es necesario señalar que en el país no existe un Plan de Igualdad ni ningún documento global de propuestas de cambio hacia las mujeres que surja del Estado. No se dispone entonces de un cuerpo de decisiones explícitas que constituya un referente central, con el cual se puedan contrastar las políticas públicas sectoriales, las que habitualmente sólo enuncian objetivos hacia la mujer en diferentes decretos.

Unido a lo anterior, hay un ritmo poco coherente de creación de estructuras destinadas a atender derechos o problemas puntuales de las mujeres o de algunos sectores de mujeres (Comité de lucha contra la violencia doméstica, Comisión Tripartita para la equidad de hombres y mujeres en el empleo, etc.) y que en algunos casos, parece producir conflictos entre ellas y/o incapacidad de complementarse.3

Tampoco existe un organismo del que emerjan directrices para los distintos programas dispersos dentro del aparato del Estado, que sirva de asesor o co-responsable en la definición y en la aplicación de políticas. La creación del Instituto de la Mujer dentro del Ministerio de Educación y Cultura luego de la apertura democrática en el país - donde no es fortuito que pasare posteriormente a denominarse Instituto de la Familia y la Mujer - no ha significado un protagonismo ni un papel central respecto al quehacer de otros Ministerios e instancias gubernamentales. Tanto la bancada parlamentaria femenina, como el movimiento de mujeres ha señalado reiteradamente la falta de jerarquía del Instituto así como su misérrima dotación presupuestal y de recursos humanos, situación que por cierto fue objeto de una de las críticas más significativas que el Comité de Expertas de la CEDAW realizara recientemente al analizar el caso uruguayo.

El organismo con participación estatal que merece destaque, ya que está vinculado al derecho al trabajo, es la Comisión Tripartita, a la que se hará referencia al abordar la participación de las mujeres en el movimiento sindical y sus reivindicaciones.

Pero en resumen el relevamiento de los proyectos de organismos estatales dirigidos a las mujeres así como aquellos que tienen un componente para mujeres, revela que la atención dada al tema por el Gobierno Central no ha sido substancial. De hecho, se observa que lo poco que aparece no tiene viabilidad debido a la falta de recursos y de programas específicos que contemplen los intereses de las mujeres.

Situación diferente presenta la Intendencia Municipal de la capital, de gran importancia no sólo porque allí radica casi la mitad de la población nacional sino también porque está en manos de los sectores políticos más progresistas del país. Montevideo acaba de aprobar su primer Plan de Igualdad de oportunidades el 8 de marzo del corriente año, como producto del trabajo de la Comisión de la Mujer y la participación de miles de montevideanas que desde los distintos barrios y organizaciones aportaron a su elaboración, y al diseño de los indicadores de seguimiento del mismo.


1.2 Qué hacen las ONGs respecto de los DESC en general y de los derechos económicos y sociales de las mujeres

Para acercarnos a una respuesta a esta pregunta preferimos realizar una entrevista al Presidente de la Asociación de Organizaciones no Gubernamentales orientadas al desarrollo (ANONG), que reúne alrededor de 60 socios con perfiles y objetivos disímiles.4

Según Sellanes: “En el Uruguay, a nivel colectivo de las ONGs, no existe aún una comprensión acabada del significado de los Derechos, Económicos, Sociales y Culturales. En muchas de las ONGs el conocimiento es intuitivo y vivencial con una intencionalidad de aplicación sistemática al trabajo social. Se trata de una perspectiva relativamente nueva que se ha comenzado a trabajar en los últimos años, producto de la práctica y la desfocalización de las intervenciones sociales, pudiendo señalarse que prácticamente todas las ONGs, de un modo u otro, vienen trabajando en una semejanza a lo que son los DESC.”5

“Las diversas ONGs, de acuerdo a la temática o la franja etárea que trabajan, han desarrollado el fortalecimiento de diversos Derechos como por ejemplo: a mediados de los '80 los Derechos Humanos, luego los Derechos de las mujeres que en los últimos tiempos se expresa como equidad de Género, Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos, o combatiendo la Violencia, en este caso, acompañados por las ONGs que trabajan con Infancia y Adolescencia. En esta última área se ha trabajado en los Derechos del niño. a la luz de la Convención de los Derechos del Niño, así como la abolición del Trabajo Infantil. El trabajar estos Derechos del Niño es el más integrador de todos porque trabaja en Educación, Sexualidad, Recreación, Cultura, etc.” 6

“En particular, han surgido en los últimos tiempos algunos movimientos u organizaciones que comenzaron a trabajar sobre el Derecho al Trabajo, los Derechos de los Consumidores, los Movimientos antiglobalización y los anti ALCA (Libre Comercio para las Américas). También los informales que desarrollan una economía alternativa comenzaron a organizarse en defensa de sus derechos: los Recolectores de Basura, los Vendedores Ambulantes, los Vendedores de los Ómnibus, las Asociaciones de Desempleados.”7

Existe una gran diversidad de organizaciones con diferentes objetivos cuyas demandas están directamente relacionadas con los DESC. Entre ellas se pueden mencionar, a modo de ejemplo, las siguientes: a) En Vivienda: Movimientos de Asentamientos Irregulares e inclusive una Coordinadora de Asentamientos Irregulares y algunos pro techo, también está un Organismo mixto como es MEVIR (Movimiento de Erradicación de la Vivienda Insalubre Rural); b) En Salud: Redes y Movimientos de Derechos Sexuales y Reproductivos, Movimientos de Agentes Comunitarios de Salud, ONGs trabajando sobre SIDA, Varias ONGs que trabajan Drogadicción y Adicciones, y otras organizaciones, asociaciones o movimientos de cada una de las personas con discapacidad (Down, Autistas, Celiacos, Alzehimer, etc.), c) En Educación: todos los gremios luchan por el Derecho al Trabajo, el respeto por la profesión y sus logros gremiales ya sean maestros, profesores y universitarios, así como los estudiantiles, también están las Asociaciones por las temáticas por ejemplo Asociación de Profesores de Filosofía, o de otras materias.

“En este entorno, el trabajo de las ONGs es amplio y puede decirse que inespecífico en lo que se refiere a los DESC de las mujeres, los que si estarían más atendidos por las ONGs y grupos que se dedican a la temática de la mujer.” 8

Con respecto a las obligaciones del Estado nuestro entrevistado opina que "... estamos muy lejos y recién se ha comenzado a interactuar con algunos actores políticos, pero son muy sordos todavía, es cierto que somos muy disímiles las socias de la ANONG (Asociación de ONGs. orientadas la desarrollo), y muchas veces quieren un único interlocutor. El Estado debería cumplir todos los roles de contralor y la Sociedad Civil la ejecución con Políticas de Estado claras".

Como acciones concretas para potenciar los DESC el Presidente de ANONG destaca la importancia de poder desarrollar un trabajo en conjunto Estado - Sociedad Civil, tendiente al desarrollo de Políticas Públicas de Estado, que trascienda los Gobiernes Partidarios y locales para un mayor desarrollo.

“Es muy incipiente la incidencia de las ONGs a nivel de políticas y programas gubernamentales, impulso a leyes o reforma de leyes, movilizaciones, etc. Se ha comenzado a trabajar en el nuevo Código del Niño y no se ha avanzado ya que hace 6 años que está en el Parlamento con media sanción.”9 Sin embargo la Ley de Violencia doméstica recientemente probada, y la Ley de Seguridad Ciudadana prevé la representación de la sociedad civil en los organismos de dirección programática que ellas crearon.

Desde nuestro punto de vista, sin duda la “ciudanización” de las mujeres y la apropiación de sus derechos de humanas, tiene un fuerte correlato con las orientaciones que las diversas ONGs dan a sus actividades, que potencian o dificultan ese proceso, que ha dado en llamarse empoderamiento.

Sin pretender realizar un balance del aporte de las ONGs uruguayas y mucho menos emitir juicios, parecería saludable abandonar el ingenuo estereotipo sobre las benéficas aportaciones de “las ONGs” con respecto a los DDHH en general y en particular de los DESC, y anotar algunas reflexiones que problematizan esta relación, y que obligan a un necesario, pero inabordable análisis en el marco de este trabajo, sobre cada una de ellas.

“Las ONG orientadas a la investigación social no abordan estos temas en la actualidad, con la única excepción de CIEDUR, que tienen un programa sobre género, economía y comercio internacional, a partir del cual organizan talleres y publicaciones donde se ha intentado incorporar el marco de DESC.” 10

“Si bien las ONGs permiten el desarrollo de programas, se da como una especie de impedimento a que la sociedad o el vecino común y corriente también se organice, en la medida que las ONGs aparecemos como interlocutores con el Estado y una pretendida representación de los niños, de los jóvenes, de las familias, a veces podemos estar como obturando. En muchos de los derechos aparecen como estratos intermedios, aparece mucho más reivindicando la sociedad civil organizada a través de sus organizaciones que los propios vecinos, lo que es diferente con los trabajadores. Por ejemplo, con el tema de alimentación: ¿qué hacemos? las ONGs les golpeamos la puerta al INDA (organismo estatal) para que mejore o organizamos a los vecinos para que juntos lo hagamos, son dos cosas bien distintas. Hay mucho para reflexionar.”11

1.3 Qué hacen las ONGs de mujeres (y organizaciones feministas) respecto de los DESC en general y de los DESC de mujeres en particular

En un trabajo 12 publicado en el año 1991 que contiene un panorama descriptivo de los grupos y organizaciones vinculadas a la temática femenina en el Uruguay detectaba en Montevideo cincuenta y dos organizaciones sociales vinculadas a la temática de la mujer; veintiséis de las cuales podían ser caracterizadas como "ONGs", además registraba trece ONGs, no específicas, que tenían un área destinada a programas, proyectos o servicios para mujeres o que incorporaban el componente de género a proyectos generales.

Como en el caso de las ONGs en general, tampoco se dispone de una actualización, diez años más tarde, siguiendo similares definiciones metodológicas. La más reciente versión del directorio nacional de ONGs, del que se dispone, enumera cincuenta ONGs agrupadas en el capítulo “mujer”. Por su lado la Comisión Nacional de Seguimiento a los compromisos de Beijing, sin lugar a dudas, la organización más representativa del movimiento de mujeres uruguayas, cuenta a la fecha con la integración, en todo el país, de setenta organizaciones de mujeres y ocho redes, si bien es necesario aclarar que no todas ellas pueden ser clasificadas como ONGs.

Se plantean estos datos de orden cuantitativo antes de abordar la pregunta para poner de manifiesto la relatividad con la que deben ser consideradas las afirmaciones que se hacen en este apartado puesto que están referidos a un universo no íntegramente conocido ni depurado metodológicamente.

La paulatina y relativa extensión de un particular modelo de Estado benefactor, que alcanza su apogeo a mediados del siglo pasado en el país, ha introyectado en los y las uruguayas una relativa conciencia de sus derechos, particularmente los conocidos como de primera generación (civiles y políticos) al que se debe agregar el derecho a la educación.

Tal vez la temprana conformación del movimiento sindical, a fines del siglo XIX, y sus incesantes luchas, ha matrizado, pese a los avatares económicos recientes, el derecho al trabajo y los derechos vinculados (derecho de agremiación, de huelga, a la seguridad social, etc.) como derechos, al menos en la conciencia de parte significativa de los hombres.

También es cierto que, desde el año 1934, el marco de tales derechos está ubicado en la propia Constitución Nacional, más allá de sus posteriores modificaciones.

En el caso de las mujeres la afirmación debe ser muy relativizada. En todo caso el trabajo (entendiendo por tal el trabajo para el mercado) es una realidad de peso significativo entre las mujeres uruguayas a partir de la década de los setenta, lo que tal vez aunado a su bajo índice relativo de sindicalización, sea una de las causas de una apreciación no tan clara del trabajo como derecho propio entre las mujeres. Y si es relativamente válido afirmar la universalización masculina del derecho a la seguridad social, en determinados momentos de nuestra historia, la afirmación no es más que una idealización en el caso de las mujeres.

Infinitamente más reciente es la conceptualización de la indivisibilidad e interdependencia de los derechos humanos que en nuestra opinión no ha permeado más que a restringidos sectores de la sociedad.

Es en este marco que nos permitimos afirmar que las ONGs de mujeres no abordan los DESC in totum, y que lo que sí hay es un cúmulo de organizaciones que trabajan en distintos planos: de elaboración teórica y de investigación sobre el cumplimiento de los mismos, o desde la búsqueda de defender o de satisfacer el ejercicio de algunos de los derechos abarcados en los DESC.

Hay ONGs de mujeres que desarrollan sus actividades en torno a los temas del trabajo, otras de la salud, otras de la vivienda, otras de la educación, otras promueven el derecho a una vida libre de violencia doméstica, otras a la despenalización del aborto, a la libre opción sexual, etc.; algunas, las menos, haciendo el seguimiento de las políticas públicas o de algunas políticas públicas.

“En términos de DESC, una serie de ONGs mujeres están trabajando principalmente en lo que hace al mejoramiento de la empleabilidad. La Casa de Mujeres de la Unión es un ejemplo típico, pero también otras organizaciones que en forma casi exclusiva y desde una perspectiva profesional (no son ONGs en realidad) encaran la capacitación y la mejora en las condiciones de inserción de las mujeres. Todo esto articulado en general con los programas y proyectos gubernamentales a nivel nacional en torno a los programas de apoyo al ingreso (que se reseñan en el capítulo correspondiente). Este tipo de capacitación tiende más a una inserción de mercado que la generación de microempresas como en otros países.” 13

“También hay organismos femeninos en organizaciones mixtas como por ejemplo en la Confederación de Cooperativas (CUDECOOP), en la central de trabajadores (PIT-CNT); o sólo de mujeres, como la Asociación Nacional de Mujeres Rurales que tienen además del objetivo de mejorar las condiciones de inserción laboral de las mujeres y su situación económica, contribuyendo a su autonomía; también tienen los de poder incidir en sus respectivas organizaciones a través un mejora en su posición política. Si uno hiciera alguna forma de división entre organizaciones de mujeres o feministas (un poco artificial para el caso uruguayo), podría decirse que estas últimas más claramente se orientan a mejorar la capacidad de incidencia política en diferentes espacios y a colocar las cuestiones de género en las agendas políticas nacionales e incluso regionales. Esto no quiere decir que se logre pero es la intención.” 14
 

 

2. SOBRE LA PARTICIPACIÓN DE LAS MUJERES EN ORGANIZACIONES SOCIALES Y LAS DEMANDAS PLANTEADAS

2.1 Participación en organizaciones sindicales y principales demandas.

La participación de las mujeres en el movimiento sindical uruguayo ha sido muy poco explorada a nivel cuantitativo y sólo existen informaciones parciales, para diferentes años. Por lo cual nos limitaremos a citar algunos trabajos sobre el particular.

En 1993 la Soc. Rosario Aguirre sostenía que: “La elevada y temprana participación femenina en el mercado de trabajo no se ha expresado del mismo modo en la participación de las trabajadoras en el movimiento sindical, la que sigue siendo marginal. Actualmente la tasa de sindicalización es de alrededor del 40% de los asalariados ocupados. No existen datos globales sobre sindicalización femenina. Su participación depende de la rama de actividad: son mayoría en los sindicatos de actividades con predominio femenino, como la enseñanza, la salud, la industria textil y de la confección y el cuero. Con todo aún en estos sindicatos, en que el número de hombres es minoritario, ellos ocupan un porcentaje importante de los cargos de dirección sindical. Particularmente grave es el caso de la Enseñanza Secundaria en que, siendo las mujeres el 73% del gremio, son sólo el 6.6% de los directivos. Existe en el país una sola central sindical, el PIT-CNT. Actualmente en el nivel directivo nacional hay tres mujeres en 17 delegados del Secretariado Ejecutivo y en la Mesa Representativa Nacional, 5 entre 42 representantes de sindicatos.” 15

Mientras que el Comité Coordinador de Control Ciudadano 16 sostenía que para 1998 las mujeres representaban el 8% de las direcciones sindicales.

Por su lado en el monitoreo que realiza periódicamente la Comisión Nacional de Seguimiento de los Acuerdos de Beijín señalaba en el 2001, sobre este tema que si bien no existen datos globales sobre sindicalización femenina: “Actualmente hay una mujer entre 13 delegados del Secretariado Ejecutivo, y en la Mesa Representativa Nacional hay tres mujeres entre 35 representantes de sindicatos. Es de hacer notar que el número de delegados ha disminuido en los dos órganos, así como ha disminuido el número de mujeres con relación a anteriores estudios, de 1991 y 1995.”17

 

Mujeres en órganos directivos del PIT- CNT 18

Secretariado Ejecutivo Mesa Representativa Nacional
Año Total Mujeres % del Total Total Mujeres % del Total
1993 17 3 17,65 42 5 11,90
1998 13 1 7,69 35 3 8,57

 

Mujeres en ramas con predominio femenino y en órganos de dirección sindical 1991-1995 19

Rama 1991 % Mujeres / Total 1995 % Mujeres en Directiva Sindical % Mujeres en Directiva Sindical
Enseñanza (Magisterio) 92,00 33,00 33,00
Enseñanza Secundaria 73,00 6,60 s/d
vestimenta 88,00 55,00 58,97
Textil 71,00 22,00 37,50
Salud N/D s/d 40,00 33,33
Pesca 65,00 50,000 26,67

 

Direcciones Sindicales y participación Femenina 20

  1990 1995
  Total Mujeres % del Total Total Mujeres % del Total
AUTE (1) 11 1 9,09 111 11 9,91
COFE (2) 42 12 28,57 31 8 25,81
COT (3) 58 6 10,34 48 18 37,50
FENAPES (4) 15 1 6,67 15 4 26,67
FUS (5) 15 6 40,00 15 5 33,33
SOIMA (6) 27 3 11,11 59 6 10,17
SUA (7) 39 23 58,97 39 23 58,97
SUNCA (8) 87 0 0,00 31 0 0,00
SUTEL (9) 13 3 23,08 286 87 30,42
UNTMRA (10) 59 5 8,47 44 3 6,82
Resto 470 91 19,36 581 117 20,14
Total 836 151 18,06 1.260 282 22,38

1. Sindicato de los funcionarios de la Empresa Pública de la electricidad

2. Confederación de los funcionarios públicos civiles del organizaciones de base Nacional

3. Federación de los trabajadores de la Industria textil

4. Sindicato de los profesores de enseñanza media

5. Federación de los trabajadores de la Salud privada no médicos

6. Sindicato de los trabajadores de la industria maderera

7. Sindicato de los trabajadores de la industria de la Confección

8. Sindicato de los trabajadores de la Construcción

9. Sindicato de los funcionarios de la Empresa Pública de telefonía

10. Sindicato de los trabajadores de la industria del Metal y el plástico.

 

En la medida que la Universidad de la República elige sus miembros a los órganos de co-gobierno mediante la elección entre listas postuladas por los gremios de los docentes, los egresados y los estudiantes la composición de los órganos universitarios sirve para ilustrar la participación femenina en los mismos.

 

Universidad de la República. Participación de Mujeres en Cargos Electivos de Decisión Política. (Comprende los tres órdenes: Docentes, Egresados y Estudiantes) 21

Consejos y Claustros de Facultades y Escuelas (Decanos: 2 mujeres sobre un total de 15)

Facultad Consejo: 12 miembros Titulares Mujeres % Claustro: 35 miembros Titulares Mujeres %
Agronomía 12 1 8 35 6 17
Arquitectura 12 2 16 35 13 37
Ciencias 12 2 16 35 17 48
Ciencias Económicas y Administración 12 0 0 35 6 17
Ciencias Sociales 12 4 33 35 16 45
Derecho 12 3 25 35 10 28
Humanidades y Ciencias de la Educación 12 5 41 35 22 62
Ingeniería 12 1 8 35 6 17
Medicina 12 3 25 35 12 34
Odontología 12 1 8 35 7 20
Psicología 12 5 41 35 18 51
Química 12 2 16 35 17 48
Veterinaria 12 0 0 35 13 37
Escuela Nacional de Bellas Artes 12 0 0 35 14 40
Escuela de Enfermería 12 12 100 35 35 100
TOTAL 180 41 22,80 525 212 40,31

Las propias mujeres sindicalistas con conciencia de género han elaborado un índice de participación en el movimiento sindical22, del publicado para 1996/97 se pueden extraer los siguientes datos:

Participación de delegados en el VI Congreso: Total de delegados: 669 Mujeres: 165; porcentaje de mujeres en el total: 24,6%

Participación en la Mesa Representativa: Total de integrantes: 35 Mujeres: 5; porcentaje de mujeres en el total: 14,2%

Participación en las Direcciones Sindicales: Total: 402 Mujeres: 70; porcentaje de mujeres en el total: 17,4%

Representaciones del PIT-CNT: Total: 12 Mujeres: 2; porcentaje de mujeres sobre el total: 16,6%

El movimiento sindical reconquistó su funcionamiento legal en 1983, a fines del período dictatorial. La Central única de trabajadores PIT-CNT cuenta desde 1986 con una Comisión de mujeres, que desde el 2001, elevó su status al pasar a ser Departamento y denominarse de Equidad y género..

Sin embargo la responsable de la Comisión de Mujeres del PIT-CNT ha señalado que “Los temas de la mujer trabajadora no son tratados normalmente en los sindicatos, en los que se discute principalmente materias relacionadas con remuneraciones y condiciones de trabajo. Temas como: discriminación salarial, la vulnerabilidad de muchos trabajos femeninos, especialmente los empleos temporales y las condiciones de precarización que los acompañan, los riesgos específicos para la salud femenina el tema de la movilidad y los límites para acceder a puestos en los niveles más altos de las jerarquías, la discriminación por el aspecto físico, los derechos de la maternidad, la protección de la familia, los hijos/as, el acoso sexual, la exigencia de test de embarazo para acceder al empleo, los efectos del alargamiento de las jornadas, el cuidado de los hijos, la falta de tiempo para el descanso, son temas que han quedado confinado a las mujeres”. 23

Entre la fecha de su creación y la actualidad múltiples han sido las reivindicaciones planteadas por las mujeres sindicalizadas que podrían sintetizarse en aquellas referidas al mercado de trabajo tales como: igual salario por trabajo de igual valor; creación de guarderías para los hijos de los y las trabajadores, reconocimiento de la licencia parental en caso de enfermedad de los hijos, valorización del trabajo doméstico, protección para la trabajadora que denuncie situaciones de discriminación, planes de formación y reconversión laboral para mujeres trabajadoras, plazo de estabilidad laboral para las trabajadoras que dan a luz, negativa a los test de embarazo y a la declaración del estado conyugal como condición para acceder al empleo, ampliación del subsidio por maternidad, etc.

Pero también han planteado reivindicaciones que tiene que ver con los estilos de funcionamiento de los sindicatos y las plataformas sindicales para posibilitar la inclusión real de las mujeres en el quehacer sindical. Es así que desde las sindicalistas se señala que “Entre las posibles dificultades a la participación que encuentran las mujeres, se encuentran, desde este aporte, la organización sindical como un ámbito "con reglas de funcionamiento masculino", la ausencia o referencias mínimas, de los problemas específicos de las trabajadoras en el discurso de los dirigentes sindicales. Esta situación en un contexto donde las mujeres se insertan laboralmente en sectores de menor organización sindical, o con mayores dificultades para organizarse, en trabajos precarios, informales o de tiempo parcial. El ingreso masivo al mercado de trabajo se produce en las últimas décadas, por lo tanto las mujeres carecen de una experiencia de participación que acumularon quienes actuaron en sectores con una mayor trayectoria de organización sindical.” Y se reivindica que “tiene absoluta vigencia la propuesta de ámbitos de trabajo donde las compañeras reflexionen sobre su situación como trabajadoras y como mujeres, su status en la sociedad y en el sindicato ya que este último no escapa a las reglas generales de los ámbitos de participación pública. Es necesario afirmar conocimientos, desarrollar aptitudes y actitudes hacia la militancia y comprender lo que el hecho de nuestra participación activa puede significar para el cambio objetivo de nuestra vida." 24

También como producto del accionar de las sindicalistas el Congreso del PIT-CNT resolvió “apoyar y participar en el establecimiento de un plan nacional de igualdad”25 sumándose así a la lucha del conjunto del movimiento de mujeres uruguayas.

Es de hacer notar que el PIT-CNT tiene entre sus sindicatos filiales el de las meretrices y ha pugnado, con éxito, para que le sean reconocidos a las trabajadoras sexuales el amparo de la seguridad social.

Sin embargo son las dirigentes sindicales quienes concluyen que “Las medidas de apoyo a la participación de las mujeres que se han tomado hasta la fecha aparecen absolutamente insuficientes ... Estas situaciones se reflejan posteriormente en el escaso número de mujeres en la negociación colectiva, direcciones de los sindicatos y organismos de la central.” 26

Coincidiendo con su análisis, el Documento nacional sobre Situación de la mujer en el Uruguay de avances post Beijín 1995-2000, señalaba que: “En el movimiento sindical la presencia de las mujeres tampoco ha aumentado de forma significativa, las mujeres participan en las estructuras de base pero no alcanzan cargos en los órganos de dirección.” 27

Tal vez por compartir el análisis, el último congreso de la Central del 2001, ha resuelto estimular el establecimiento de la cuota de participación femenina en sus órganos de dirección, y aunque aún es muy temprano para evaluar la trascendencia que la resolución tendrá, ella en sí misma es un avance importante en la lucha de las mujeres sindicalizadas para lograr la equidad en la organización sindical.

El PIT-CNT fue uno de los impulsores de la creación de la Comisión Tripartita por Igualdad de Trato y Oportunidades, que finalmente fue instalada en marzo de 1997, con la participación del Ministerio del Trabajo y de las Cámaras empresariales. Para ello se contó con el apoyo de la OIT, que a partir de su IV Conferencia Mundial sobre la mujer, desarrolló un programa de apoyo a la creación de Comisiones Tripartitas en la primera fase y de creación de la Red de Comisiones Tripartitas del Cono Sur. 28

Los objetivos que la Tripartita uruguaya se ha fijado son: contribuir al equilibrio del mercado de trabajo a nivel de estrategias que respondan al propósito de generar un buen grado en el empleo; apunta a promover en el sector gubernamental conjuntamente con los actores sociales una política activa de igualdad de oportunidades; incidir en la implementación de acciones que permitan incorporar una visión de género en los tres programas sustantivos del Ministerio de Trabajo; impulsar y apoyar iniciativas que en materia de igualdad de oportunidades desean adoptar los propios actores involucrados; generar instancias de coordinación que fortalezcan las iniciativas existentes de sectores gubernamentales y no gubernamentales en materia de igualdad; brindar asesoramiento técnico a iniciativas que a nivel parlamentario puedan presentarse en la materia; implementar estrategias de difusión promoviendo la igualdad de oportunidad y de información sobre todo sobre la parte de legislación de género.

Desde allí se ha impulsado, aún sin alcanzar la concreción, aunque se está trabajando en él, el Plan de Igualdad de oportunidades y trato en el empleo.

En la medida que el PIT-CNT forma parte de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur la lucha de las sindicalistas de la región logró conformar en 1997 la Comisión de Mujeres de la Coordinadora y desde allí permear con sus reivindicaciones la plataforma de las centrales sindicales y los debates del MERCOSUR en materia laboral, impulsando, por ejemplo las cláusulas de igualdad de oportunidades y trato en el empleo, en los Convenios Colectivos supraregionales y han logrado que el Observatorio del Mercado de Trabajo del MERCOSUR incluya indicadores con perspectiva de género.

El fruto más significativo fue la firma, en 1998, por los Jefes de estado del MERCOSUR de la Carta Sociolaboral del MERCOSUR29. En ella se establece en el artículo 1° que “Todo trabajador tiene garantizada la igualdad efectiva de derechos, trato y oportunidades en el empleo y ocupación, sin distinción o exclusión en razón de raza, origen nacional, color, sexo u orientación sexual, edad, credo, opinión política o sindical, ideología, posición económica o cualquier otra condición social o familiar...” y en el artículo 3° que “Los Estados Partes se comprometen a garantizar, a través de la normativa y prácticas laborales, la igualdad de trato y oportunidades entre mujeres y hombres.”

De las gremiales empresariales se poseen datos desagregados por sexo sólo de la Cámara de Industrias, donde en las recientes elecciones fue elegida una mujer que integra la directiva de 16 miembros. Es llamativo asimismo que en las gremiales por rama industrial sólo en tres rubros (Contratación de personal, Fábricas de juguetes y Fábricas de cerámicas) las directivas tengan integrada a una mujer. 30

 

2.2 Participación en organizaciones de base y demandas planteadas

El Uruguay cuenta con un amplísimo tejido social organizado, conformado por los más diversos agrupamientos, entre los que figuran las organizaciones de base, las organizaciones de segundo y tercer nivel y las redes, que se nuclean en torno a múltiples intereses y demandas.

Muchos de estos agrupamientos tienen una larga trayectoria en el país y sus actividades están relacionadas con la defensa de los DESC, o con algunos de ellos en especial, teniendo particular arraigo los vinculados a los derechos sociales y económicos y con mucha menor fuerza, los que atañen a los derechos culturales.

A vía de ejemplo reseñaremos algunas organizaciones vinculadas: a) la educación, b) la vivienda y c) un medio ambiente sano. En este trabajo hay referencias en otros capítulos a aspectos vinculados al trabajo y la alimentación. En lo que respecta al derecho a la salud y en cuanto a los derechos sexuales y derechos reproductivos, puede consultarse la guía CLADEM Uruguay sobre la materia.

a) En torno al derecho a la educación, en prácticamente todas las escuelas públicas del país existen Comisiones de Fomento integradas honorariamente por padres de los alumnos, al igual que en los establecimientos de educación secundaria las llamadas Asociaciones de padres. Si bien no hay un relevamiento de la participación por sexo en las mismas, múltiples trabajos han señalado la mayor participación de las mujeres en las mismas, aunque están subrepresentadas en sus comisiones directivas.

En torno al derecho a la vivienda, en Uruguay tiene largo arraigo la Federación de Cooperativas de Ayuda Mutua (FUCVAM) que nuclea a miles de uruguayos, y que junto con la organización de la construcción de viviendas cooperativas, ha jugado un papel muy significativo en torno a las políticas públicas vinculadas a la vivienda. En esta organización las mujeres han jugado un papel muy secundario, dado que su reglamento establece “una familia, un voto” y en la mayoría de los casos los representantes familiares son hombres. No obstante lo cual, una pequeña Comisión de mujeres trabaja en la Federación reivindicando un papel más protagónico de las mismas a la hora de las decisiones habitacionales.

Una experiencia pionera es la realizada por la Cooperativa Mujefa, cooperativa de viviendas por autogestión y ayuda mutua integrada por mujeres jefas de familia, que fue financiada mediante un crédito de la Intendencia de Montevideo y la ayuda mutua de las cooperativistas. Es parte de un proyecto sin precedentes a nivel mundial que es tomado como ejemplo en países como China, Costa Rica, Alemania y Colombia. Esta experiencia fue asesorada por mujeres profesionales y feministas.

A partir de esa experiencia se creó una ONG de mujeres profesionales: IVIM Instituto de Vivienda para la Mujer, que se dedica a asesorar a grupos de mujeres en la autoconstrucción de la vivienda que en la actualidad está desarrollando el proyecto de una cooperativa “Entre Lunas” de mujeres nuevas pobres, que aunque tienen un buen nivel educacional no cuentan con ingreso para acceder a la vivienda. 31

Mucha discusión ha tenido otra cooperativa de vivienda organizada por mujeres negras jefas de hogar, que han conseguido la asignación de un terreno municipal en el barrio histórico de agrupamiento de su etnia y que hoy, por gozar de una ubicación privilegiada en la ciudad, se cuestiona la construcción de esas viviendas desde los intereses inmobiliarios y el racismo.

El Derecho a un medio ambiente sano, ha concitado la aparición de nuevas organizaciones sociales básicamente nucleadas en la Red uruguaya de ONGs ambientalistas 32 unidas por el objetivo de reconocimiento, defensa y preservación del medio ambiente físico, biológico y cultural en todas sus manifestaciones y posibilidades de desarrollo sustentable, la que fuera creada en 1990 y actualmente agrupa a 62 ONGs de todo el país.

Además, existe la red de Agrupaciones uruguayas por un ambiente sano (Aguas) que nuclea a 12 organizaciones. 33

Por lo general, las organizaciones de base están agrupadas y conforman Redes barriales, espacio de articulación de sus actividades y de coordinación entre instituciones diversas con la característica de que se integran actores que tienen expresión de organización multisectorial e intersectorial, público y privado. Estas organizaciones de base están integradas por organismos del Estado (escuela pública, hospital, otro), Plan CAIF y por organizaciones de la sociedad civil de diferentes perfiles (ONGs de infancia, adolescencia, clubes de baby football, cooperativa de vivienda, iglesia, merenderos u otros servicios de alimentación, etc.) pero cuyos objetivos son similares: capacitación de actores de la educación, capacitación para el empleo, relacionamiento con el Estado, atención de situaciones colectivas (por ej. compras en común) u otras iniciativas.

La ausencia en los últimos años de una visión global, cuantificación, clasificación y mapeo de las organizaciones de base plantea dificultades para el análisis de la participación de las mujeres en ellas. Si bien existen diversos directorios con un importante registro de Organizaciones de la Sociedad Civil (que podrían servir de base para su identificación) ellos contienen básicamente datos generales.

Pasados 10 años, que han sido de un importante desarrollo a nivel local, no se tiene conocimiento de que esta información esté actualizada; algunas de las organizaciones han desaparecido y han surgido muchas otras nuevas.

En virtud de esta dificultad, estimamos pertinente entrevistar al Coordinador 34 de la Red de Ciudad Vieja, a los efectos de tener un acercamiento primario respecto a la participación de las mujeres en las organizaciones de base y sus demandas, en un barrio de Montevideo, que puede servir como “ilustración” de la complejidad del fenómeno.

Un caso, las organizaciones de base y los DESC en la Ciudad Vieja: 35

De modo general, los programas barriales tienen un componente de un derecho explícito trabajado más vinculado a los derechos sociales y están dirigidos hacia la inserción social y el relacionamiento sano de la persona con la sociedad y las organizaciones de la zona. El tema de la vivienda ha sido el derecho más explicitado y más reivindicado colectivamente ante el Estado. Con respecto a la alimentación: no hay un grupo de gente que pretenda modificar una decisión que venga de arriba. Los derechos económicos son abordados desde la formación y capacitación laboral de los jóvenes y madres de hogar para el empleo, es una cuestión explícita en tanto se trabaja el derecho al trabajo, las injusticias y la situación de desocupación. Los culturales tal vez sean los menos abordados como cultura en sí.

Los agentes que están trabajando en los barrios sí tienen una clara conciencia de que las tareas y actividades que se realizan deben apuntar -aunque no siempre se logra- al componente de ciudadanía, a la protección integral del desarrollo integral de la persona, pero respecto a la práctica de los DESC no es tan fácil mantenerlo en toda su dimensión; es un conocimiento más intuitivo y menos integrador. Hay una comprensión sobre los DESC desde el punto de vista conceptual pero hay una práctica que no se traduce totalmente en el discurso o la reflexión, en la práctica muchas veces las demandas nos llevan a perder la visión de que estamos en la defensa de los derechos integrales y de la inserción social. Se trabaja sobre las necesidades mismas y poca reflexión sobre ello. "Parece un éxito que haya 1000 personas en la cola de un comedor cuando en realidad es un fracaso que una persona tenga que estar 4 o 5 horas para llevarse un plato de comida, es de tanta depresión que no sé si no es mejor que tenga hambre, y todavía que lo saquen en televisión... ahí me queda claro que no estamos potencializando ninguno de esos derechos").

Una preocupación que actualmente manifiestan las organizaciones de base es, por ejemplo ¿qué lugar le dan a la demanda que viene de la población en momentos de crisis del país? Si bien es necesario atender el crecimiento de la demanda es importante no perder el perfil promocional: "... queremos que la gente salga de la crisis pero que se reinserte en la sociedad con plenos derechos y si atendemos la demanda tal cual viene sin incorporarla en una planificación estratégica cuando en x tiempo haya puestos de trabajo van a seguir siendo marginales si no mantenemos una bandera promocional hacia ellos y si le damos techo o de comer solamente... sigamos con nuestros programas de capacitación que no nos acapare la demanda puntual".

Como perspectiva en sí los DESC explícitamente no se trabajan, si se puede decir que está implícito en los mismos derechos y hay mucha heterogeneidad en como reflexionan las instituciones. No se puede comparar una Escuela pública con una Cooperativa de Vivienda, son contextos muy distintos: la escuela no lo discute, reproduce un esquema ya dado, la cooperativa tiene una efervescencia de análisis, ideologiza, hay un campo fértil para discutir el tema de los derechos.

Las organizaciones de base de la Ciudad Vieja y la participación de las mujeres

La mayoría de estas organizaciones de base de la Ciudad Vieja atienden cuestiones generales. Hay programas específicos de formación para el empleo de mujeres jefas y algunas instituciones trabajan el tema de apoyo a las madres jefas de hogar, desarrollo personal y apoyo social, en algunos casos con algún componente de capacitación, no mirando hacia el empleo sino a la potenciación de la persona como ciudadana, valorización de su rol, etc. En particular, hay una experiencia con madres de Posada de Belem, quienes tienen un taller de artesanía y se han involucrado con un club de trueque acá en Barrio Sur y Palermo (2 barrios de Montevideo) y otro programa de capacitación laboral "Barrido Otoñal" que se realiza en convenio con la Comisión de la Mujer de la Intendencia Municipal de Montevideo. Algunas instituciones trabajan formación para el empleo con grupos mixtos y otras llevan a cabo experiencias con grupos de mujeres con el objetivo de socialización y fortalecimiento de la autoestima pero lo final es el empleo. Además en esta zona se desarrolló la experiencia de MUJEFA (véase ut supra). También se atienden aspectos relativos a la salud en general y la educación (aunque el volumen más importante de este último es para jóvenes y niños).

En las ollas y en las comisiones de fomento de las escuelas la presencia de las mujeres es mayor que la de los hombres. "Inclusive se da una cuestión media contradictoria que muchas veces en estas iniciativas comunitarias hay una gran participación de mujeres pero en realidad lo hacen reivindicando el derecho de otros, trabajan por los niños o por los jóvenes, por... cuestiones familiares, vivienda..." "Yo siento que en las organizaciones de base el tema de los DESC en mujeres me parece que está bastante menos desarrollado que en la población en general".

¿Qué reivindican o plantean las mujeres de la Ciudad Vieja

"Tengo la impresión de que las mujeres demandan muy poca cosa para sí, en general la demanda es fundamentalmente para sus hijos. La que demanda cosas para si demanda trabajo, o en situaciones de mayor precariedad alimentación o abrigo. La generalidad de las mujeres demandan cosas para sus hijos, protección a su familia, sobre todo nos encontramos en estos sectores con muchas mujeres solas a cargo de su hogar de sus hijos, reivindican la situación de sus hijos más que propias de ellas, me parece que es parte del problema también. El hecho de que una mujer en determinada situación social no reivindique su rol de ciudadana es un problema, consecuencia de una postergación, de no visualizarse ella como sujeto de derecho, en cambio si reivindican cosas para sus hijos (...) Este componente de reivindicación del rol de la mujer, no ha logrado impactar sobre los sectores más bajos, ha habido poco cambio, sigue existiendo casi como objeto ... el tema de la violencia"

La sensibilidad sobre los DESC es prácticamente nula, sí existe sobre las necesidades y las carencias, que es lo que realmente está pasando y qué está ocurriendo. En situación de dificultad, "... el concepto de derecho es un concepto medio abstracto, por lo menos para la persona que está sumida en una situación de crisis, ¿para qué voy a hablar de derechos si estoy donde estoy? ¿donde están mis derechos? es difícil, es un concepto de alguna manera ya más elaborado (...) No siempre se demanda cosas con la conciencia del derecho sino con una responsabilidad del otro, yo te demando a ti porque vos tenés la obligación de darme no porque yo tengo el derecho de tener, ahí cambia mucho la actitud de relacionamiento".

 

2.3 Participación en organizaciones de defensa del consumidor y demandas planteadas.

En este capítulo priorizamos tres aspectos relacionados al consumo: a) relativos a la defensa de los derechos de los consumidores; b) a las nuevas modalidades que asume la sociedad civil como el trueque y otras iniciativas vinculadas al consumo no monetario; c) experiencias vinculadas al fenómeno desde los gobiernos locales.

a) En el Uruguay se formó, en agosto del 2000, la Red de Asociaciones de Consumidores integrada por cuatro ONGs que trabajan en la defensa de los Derechos de los Consumidores. En el mismo período Uruguay aprobó la Ley de Defensa del Consumidor, siendo el último país del MERCOSUR en alcanzar una normativa sobre la materia.

Mientras que la Liga Uruguaya de Defensa de los Consumidores, Consumidores y Usuarios Asociados y Causa Común, son organizaciones civiles mixtas, la cuarta ONG denominada Liga de Amas de Casa, que se formó hace 7 años, originariamente estaba integrada solamente por mujeres, pero hace aproximadamente 5 años decidieron integrar también hombres.

La Liga tiene alrededor de 1000 socios de los cuales el 70% son mujeres. Se brinda un servicio gratuito de consultoría y derivación, ya sea a profesionales del Derecho que trabajan en el tema o a otros lugares como el Área de Defensa del Consumidor del Ministerio de Economía y Finanzas.

Las demandas más comúnmente planteadas por las mujeres se refieren a servicios (sanitarios, plomeros, albañiles, etc.). Otras están vinculadas a la vigencia de productos, arrendamientos, problemas de condominio, financieros (préstamos, tarjetas de crédito, etc.). La Presidenta de la Liga de Amas de Casa señala el aumento exponencial de las consultas de consumidores registrada en este año.

La institución mantiene contacto fluido con la Cámara Uruguaya de la Alimentación y la Cámara de Comercio, y ha sido consultada frecuentemente por el organismo gubernamental de Defensa del Consumidor. Integra la Unión Intercontinental de Amas de casa y la Liga Mundial de Amas de Casa. 36

b) El trueque es una modalidad nueva en Uruguay, que se inició a fines de 1997. Un indicador de la creciente importancia del fenómeno es el número de artículos publicados en la prensa escrita del país, mientras que en todo el año 2001 se dedicaron al tema sólo 18 artículos, en los primeros 8 meses del año 2002 ya se han publicado 92. La red del Trueque cuenta con un programa radial desde diciembre del 2001 y ya tiene una página en Internet.

La Red Global del Trueque uruguaya, está organizada en Nodos o Clubes de trueque. Se realizan Ferias que son espacios de reunión e intercambio de prosumidores. Algunas se realizan semanalmente y otros en forma periódica, siendo la participación abierta a todos los integrantes de la Red. Para integrarse el aspirante debe adherir a la “Declaración de Principios”, integrada por 12 principios éticos.

A principios del año pasado, el fundador del primer club, un médico veterinario que conoció de estas experiencias vía Internet y su visita a Argentina, estimaba que eran 500 los uruguayos (en un país con 3 millones y medio de habitantes) que estaban agrupados en 14 nodos y clubes de trueque en 8 de los 19 departamentos en los que el país está dividido.37 Para fines del 2001 se informaba que ya eran 1500 los uruguayos participantes en el sistema 38 y a mitad de este año estaban en funcionamiento 42 clubes de trueque.39 Ya en agosto de este año son 4000 las personas que están organizadas en casi sesenta grupos de trueque. 40

De los prosumidores registrados de algunos de los nodos en la página de Red Global de Trueque Multirrecíproco y Solidario de Uruguay, al mes de agosto del 2002, el 65% de las registradas son mujeres, según ilustra el siguiente cuadro.

Total Mujeres Hombres % de mujeres
1214 787 427 65

Fuente: elaboración propia para este trabajo.

Un análisis primario por sexo muestra que la mayoría de las mujeres siguen ofreciendo servicios y bienes vinculados a sus roles más tradicionales de género, tales como comida, costura, cuidado de niños y enfermos, educación, etc., aunque también ellas están sobre representadas en servicios no tradicionales tales como aromoterapia, reiki, expresión corporal, etc.

También a partir de diversas iniciativas, de la Red Global de Trueque Multirrecíproco y Solidario de Uruguay y de algunas empresas se comienzan a organizar clubes de compras y cooperativas de consumo para acceder al mercado tradicional.

Otra modalidad del trueque es la que impulsa una organización no gubernamental que ha creado “Interser” un banco no convencional donde se depositan horas de trabajo ociosas y sin utilizar dinero, se accede al consumo de una gama muy grande de bienes y servicios, pagados con trabajo. La fundamentación de los propulsores de la idea es que según el último censo en el Uruguay existen 800 millones de horas de capacidad ociosa instalada al año, lo que traducido a dinero da algo así como 2.000 millones de dólares, que se pierden sin que nadie los aproveche y se estima que más de 500.000 personas de las más diversas profesiones podrían depositar sus potencialidades de trabajo. 41

c) Lo curioso es la participación de los gobiernos locales en una modalidad de trueque que presenta características peculiares. La Intendencia de Río Negro 42 la está organizando y no sólo ha dispuesto para la realización del trueque un espacio público central de la ciudad, sino que además ha puesto a disposición el trabajo de sus escribanos (notarios públicos) para la oficialización de las operaciones de trueque.43

Otra Intendencia (Rocha) ha implementado una particular modalidad de trueque al que denomina triangulación, el procedimiento es así: la intendencia debe a sus funcionarios o a sus proveedores, ambos adeudan a la Intendencia sus tributos, por lo que la primera modalidad es cambiar deuda por deuda, pero el mecanismo va más allá, también podrá el proveedor de la Intendencia cobrar tributos municipales a deudores morosos y así hacer que la Intendencia le pague lo que le adeuda. 44

Las dos Intendencias mencionadas han implementado el “cheque tributario” con el que abona servicios y bienes a sus proveedores y que ellos podrán negociar con terceros, lo que propende al “crédito fiscal compensado”.

Por su lado, la Intendencia de Montevideo, capital del país y donde vive más de la mitad de la población nacional, se prepara para aprobar un mecanismo del trueque con empresas y escuelas que soliciten permisos para la ocupación de espacios públicos, o que deban pagar habilitaciones y permisos municipales. Por ejemplo a trocado con una institución de asistencia médica impuestos por la atención médica de urgencia a los niños que concurren a los parques municipales.

La Intendencia de Durazno es la última que se ha sumado a la modalidad del trueque como forma de pago de las deudas por tributo, totalizando en la actualidad 10 de las 19 intendencias existentes en el país las que han adoptado el sistema. 45

Parecería que las Intendencias están abriendo camino porque ya existe un proyecto de ley para extender esta modalidad a todo el país y a los impuestos nacionales.

 

3. PRORGANIZACIONES DE BASELEMAS ESPECÍFICOS

3.1 Programas de Apoyo Alimentario, breve reseña, número de beneficiarios, mujeres involucradas.

Si bien algunos de los programas estatales vinculados al apoyo alimentario son de larga data en el Uruguay, la actual situación socioeconómica ha producido una ampliación sustantiva de la población que requiere de apoyo alimentario, a niveles nunca conocidos en la historia del país.

Es así que han surgido nuevos programas en diversos organismos del Estado así como desde la sociedad civil organizada, pero sin que se cuente con una adecuada planificación y coordinación de los mismos, que lleva a la duplicación de esfuerzos y a dejar bolsones de población sin atender.

Se reseñan los programas estatales de mayor envergadura.

1. El Instituto Nacional de Alimentación (INDA) 46 cuenta con diversos programas dirigidos a distintas poblaciones objetivo bajo la línea de pobreza o en situación de riesgo (embarazadas, lactantes, preescolares, adultos mayores y enfermos crónicos) y que varían el porcentaje de aporte alimentario que brindan.


EVOLUCIÓN DE ASISTENCIA DEL NUMERO DE BENEFICIARIOS DEL INDA

1994 - 1998

APORTE

NUMERO DE BENEFICIARIOS

NUTRICIONAL 1994 1995 1996 1997 1998
22 AL 80% 22560 23861 25887 32876 37575
30% 152655 153429 156430 169094 167821
50% 8168 7494 8130 7420 8696
65% 462 1269 1628 2475 2355
81% 5100 6468 7766