Querida Liliana:
Recuerdo aquella carta que nos hiciste llegar el 11 de diciembre de 2008, donde solidariamente nos hacías participe de la convocatoria para el proceso de nominación del premio Gruber. Hoy con mucha satisfacción compartimos este maravilloso reconocimiento con el Centro de Derechos Reproductivos, y con cada una de ustedes, organización hermana, con la cual hemos caminado en muchos espacios. Este premio nos fortalece en la certeza de que desde ambos espacios hemos realizado esfuerzos en la dirección acertada para fomentar los derechos sexuales y derechos reproductivos de las mujeres, más aún, para materializar el sueño de una vida más digna, más libertaria y más justa para todas nosotras.
Consideramos que este premio hace evidente el trabajo de muchas mujeres: las que están, las que estando ausentes están siempre presentes, a mujeres como ustedes y nosotras, y a todas las mujeres que hacemos parte de este proyecto común.
Queremos expresar a través tuyo a todas las compañeras del Centro de Derechos Reproductivos, nuestra alegría por este reconocimiento compartido que nos estimula a seguir solidariamente en la lucha por lograr la equidad y el pleno ejercicio de los derechos humanos para todas y todos.
Un abrazo pleno de afecto y de reconocimiento de todas las CLADEMs para ustedes.
Cordialmente,
Norma Enríquez Riascos.
Coordinadora Regional CLADEM.



