P or Moema L. Viezzer* - En el alfabeto es así: “A = O”. Dos letras diferentes, iguales en importancia. En la vida de los seres humanos debería naturalmente ser así también: iguales en derechos humanos y respetados en sus diferencias de hombres y mujeres. Sin embargo, el río de la historia de la humanidad no ha seguido ese ”curso natural” de las cosas.
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